Adriana Zanca, Pablo García, Federico Corbière y María Eugenia Maurello se sometieron al “test psicoanalítico” de Marcos Fina, quien eligió un modo particular para despedir el año, conocer “la significación inconsciente de las palabras, actos y producciones imaginarias” de los integrantes de Atardece que no es poco. Conózcalos usted también.
Marcos Fina recorre el camino desandado durante el año en la columna de Psicoanálisis. El sujeto como efecto del lenguaje; el concepto de la imagen en relación al sujeto; el deseo, el amor, la locura, entre otros, son algunos de los temas abordados.
Concluyendo su exposición sobre la locura, Marcos Fina repasa las definiciones que a través de la historia tuvo la locura. “La idea desde la mente autosuficiente ‘normal’ se piensa la locura como la sinrazón. Pero el psicoanálisis con Freud y Lacan desarrolla otra perspectiva de la psicosis. A partir de Freud, el loco no es el carente de razón sino que es una forma más del lenguaje, un modo diferente de decir”.
Marcos Fina ahonda sobre la locura. “Podemos pensarlo como un discurso extravagante, una lengua diferente, que porta preguntas y cuestiona las leyes de la cordura. El loco cuestiona los sentidos comunes en los que nos sostenemos los “normales”. De allí la necesidad de encerrarlos, como una manera de negar lo que nos cuestionan”.
Dice Foucault “no se puede pensar la experiencia de la locura sin la lógica de la exclusión o el encierro”, y así de evidente es hoy en día la experiencia de cualquier paciente que ingresa a un neuropsiquiátrico de la Ciudad de Buenos Aires. Marcos Fina analiza las graves denuncias de maltrato y humillación a los que son sometidos los pacientes en el Hospital Borda.
La tesis realizada por Michel Foucault sobre el concepto de locura es aún aplaudida y criticada. Quienes lo detractan sostienen que no realizó un adecuado trabajo histórico. Aún así, Marcos Fina rescata su modo de indagar y el camino que recorre para llegar al concepto de locura.
Marcos Fina continúa con su análisis de la locura y se vale del trabajo de Michel Foucault “Historia de la locura en la época clásica” donde “intenta dar cuenta de cómo se construyó el concepto de la locura. La locura con sus palabras insensatas entrega su propio sentido y dice su secreta verdad”.
Marcos Fina profundiza sobre la locura. “Michel Foucault, Jacques Lacan y Sigmund Freud invirtieron el concepto de locura. La locura es un hecho puramente síquico y no orgánico, por lo tanto es un hecho de la cultura. De acá en más, el loco tiene algo para decir y debe ser escuchado”.
En su cada vez más escuchada columna, Marcos Fina aborda sobre “los confines de la locura”. Se pregunta “qué es un loco, porqué alguien puede volverse loco, es lo mismo locura que psicosis, es la locura parte de la cultura?”. Aquí todas las respuestas.
Marcos Fina relata “La mujer de al lado” un película francesa que cuenta la historia fatal de dos amantes. El filme dirigido por Francois Truffaut es un buen ejemplo para “pensar la lógica de las relaciones adictivas y articularlo con lo que llamamos el amor deseo”.
“Qué pasa cuando el sujeto ubica a su sujeto amado como una totalidad?, ¿Qué ocurre cuando queda deslumbrado por el objeto?, ¿Puede no sucumbir a esa captura?. Marcos Fina responde cada una de las preguntas que deja al sujeto en posición sacrificante.
Ya salido de El Banquete de Platón, Marcos Fina ahonda en el amor con “una modalidad ubicable en Europa entre los siglo XII y XV llamado el amor cortes”. Allí, “la poesía de los trovadores exalta el amor desgraciado y eternamente insatisfecho donde la mujer es un objeto es inaccesible”.
Concluyendo el “Banquete de Platón”, Marcos Fina retoma los discursos que sobre el amor hacen Agatón y Sócrates para referirse a la entrada de Alcibíades en la escena. Es “un triángulo amoroso, porque Sócrates ama a Alcibíades y a Agatón y a su vez, Alcibíades ama a Sócrates y a Agatón”.
Ya casi al final del Banquete de Platón (pero no al final del recorrido del amor), Marcos Fina continúa desentrañando los discursos que del amor hace cada convidado. Socrátes dice que no sabe nada del amor, que todo lo que conoce es a través de una mujer, Diotima de Mantinea.
Continuando con el “Banquete de Platón” Marcos Fina relata lo que sigue a la intervención de Agatón. “Cuando este concluye, Sócrates le hace una serie de preguntas y de esta manera introduce un método de indagación y de rodeo del objeto al modo que un analista aborda a su paciente”.
Agatón, el poeta trágico amante de los relatos bellos es el anfitrión del Banquete de Platón. Marcos Fina relata su discurso “tan elogioso e idealizado del amor que algunos creen que se trata una burla de Platon. Agatón dice que la forma de elogiar a Eros es enunciando sus cualidades y virtudes”.
Aristófanes era el único que faltaba hablar en el Convite de Platón. Pero un ataque de hipo se lo impide y le cede a Erixímaco, el médico quien distingue dos dimensiones del amor y agrega que el amor está en toda la naturaleza. Aristófanes, por su parte, dice lo más importante que se puede decir del amor. Marcos Fina lo detalla en su columna.
El “Banquete de Platón” es un convite donde todos los participantes deciden realizar de a uno por vez un discurso sobre el amor. Platón cuenta la historia a través de Apolodoro que a su vez se la cuenta a Aristodemo. La versión boca a boca significa que no se trata de una verdad univoca, irrevocable. Apolodoro cuenta lo que se acuerda y así es el amor, dice Marcos Fina, equívoco, con lagunas, con olvidos. De él solo podemos decir parcialidades o cosas incompletas.
Los discursos presentan ciertas discordancias irreparables que sólo el artificio del amor puede completar de manera imaginaria. Marcos Fina continúa deshilvanando los discursos en torno al banquete de Platón. En esta oportunidad, la respuesta de Pausanias a Fedro (en su elogio a Heros) para distinguir en el amor vulgar los placeres del cuerpo. En donde no todo amor es bello. Para Pausanias el cuerpo es al alma como el amor a la concreción de los deseos.
Nuestro psicoanalista de cabecera continúa intentando elucidar de qué se trata el amor. No es en tiempos de cólera (faltan unos meses para ello) sino de gripes y otras pandemias. En esta oportunidad Marcos Fina continúa el trazado iniciado con los juegos del lenguaje que presenta transmisión oral en el “Banquete de Platón” y se detiene en el discurso de Fedro.
El esclavo macedónico ya liberado de esas cadenas participa del convite y señala los lugares diferenciados: el del amante o el del amado. Según cuenta Fina acerca de lo ocurrido en aquel diálogo, “al amante le falta algo pero no sabe de qué se trata y el amado tiene algo, del orden de un brillo, pero que tampoco sabe lo que tiene”. Sobre esa discordancia en la que se construye la metáfora del amor profundizará esta columna, que no ofrece respuestas sino más preguntas acerca del carácter efímero o eterno de una preocupación que sigue vigente aún pasados más de 2000 de aquellas discusiones filosóficas.
Como dice nuestro psicoanalista de cabecera “lo prometido es duda”. En su habitual columna de los jueves Marcos Fina cumplió y renovó sus votos con la audiencia de Atardece que no es poco para seguir hablando del amor. Esta vez nos invita a compartir “El banquete de Platón” y un relato circular acerca del amor, el lenguaje y sus equivocos.
Como si se tratara de una novela por entregas, Marcos Fina deja por un rato la otredad hegeliana aplicada al psicoanálisis para dedicarse definitivamente al amor (en tiempos de dengue y gripe A). Según promete, continuará…
Como todas las semanas nuestro psicoanalista Marcos Fina nos invita a cruzar el sentido común sobre diversos temas que nos interpelan como sujetos. En esta oportunidad aprovecha un singular escrito de Blaise Pascal para reflexionar acerca del yo y la nada, ”La apuesta” de Pascal, las creencias. Dios y la nada como tópicos para entender(nos)
Marcos Fina abordó desde su espacio de psicoanálisis el problema del sujeto con su imagen. “El sujeto construye la imagen de sí en el espejo que es el lugar del otro, o sea, que se ve en el otro y allí se identifica. El problema del sujeto con su imagen es que se ve donde no está y está donde no se ve”, relató Fina. Ilustró con el cuento “Narciso” de Manuel Mujica Lainez.
La figura de Mario Benedetti, su voz calma, su obra, y su muerte fue el disparador que tuvo Marcos Fina para abordar la instancia más temida por el ser humano. ¿De qué se trata la muerte? ¿Existe realmente? ¿Se puede hacer algo con ella? He aquí algunas respuestas.